Por que por                   sois Salvos

por medio de la fe

no por obras para que nadie se gloríe.

Efesios 2:8-9

Gracia

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Iglesia

Te damos una cordial bienvenida a nuestra página web. Estamos localizados en la Costa de la Luz, a 25 minutos de ciudades importantes de la provincia de Cádiz, te daremos un grato recibimiento no importando de donde vengas y como te encuentres personalmente. Nuestra congregación te dará una grata acogida deseando que conozcas a Cristo Jesús espiritualmente en tu vida.

La Iglesia Bíblica Bautista Fe de Rota es una congregación independiente, sometidos a Cristo y su palabra para regir nuestra fe y práctica.

Nuestra misión es honrar a Dios en el amor de Cristo predicando su palabra fielmente para la salvación de las almas y la edificación bíblica de los salvos.

Nuestra iglesia es bautista por convicción y bíblica por inspiración, sin filiación ecuménica o inter denominacional. Fue establecida en la Villa de Rota en el año 1981 por el misionero Rick Armstrong, registrada como Entidad Religiosa en el Ministerio de Justicia Español el año 2011.

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Cultos

Nuestra congregación se reúne en los siguientes horarios:

Domingo 11:00 Estudio bíblico y predicación.

Miércoles 19:00 Estudio bíblico y oración.

Nuestros cultos tienen énfasis en glorificar a Dios con la predicación expositiva y la enseñanza bíblica, valiéndonos de la Biblia Reina-Valera 1960. Nuestra adoración es conservadora, reverente y espiritualmente viva, con himnología tradicional sin influencia contemporánea. Nuestras oraciones son reverentes y en orden buscando agradar al Señor en su voluntad.

Tenemos clase bíblica para los niños a cargo de una maestra de biblia cualificada por un colegio bíblico bautista.

En el transcurso de cada mes tenemos otro tipo de reuniones procurando la edificación mutua entre nuestra congregación.

Esperamos ser una iglesia en la que puedas palpar el amor salvador de Jesucristo y el poder de su evangelio.

 

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Pastor

"Me alegro de que conozcas nuestra iglesia a través de los contenidos de esta página web. Será un placer ayudarte en tu fe personal, para que nuestro Salvador pueda transformarte poderosamente según su buena voluntad, Mi deseo es que recibas la salvación en Cristo y crezcas espiritualmente en el poder de la Palabra de Dios y su Santo Espíritu, en cualquier caso, si tienes algún interés será un placer servirte" 

Pastor L.R.H.

El pastor Leonardo Rodríguez proviene de un contexto bíblico bautista. Recibió a Cristo en 1998, fue bautizado en 2001, el siguiente año recibió un llamado del Señor para ser pastor cuando servía en diversos ministerios de su iglesia enviadora; recibió su graduación en Teología Pastoral el 2005 y fue ordenado al ministerio por su iglesia enviadora el 2008.

Desde 2008 sirve al Señor en España predicando, enseñando y aconsejando todo el consejo de Dios. Está casado con Marijel Sánchez desde 2003 y tiene dos hijos.

Cómo ser salvo

De acuerdo a la Biblia ser salvo equivale a ser una persona justa  delante de Dios, la justificación se logra solo por medio de la fe en Cristo. La fe es encomendar nuestro bienestar espiritual a Cristo Jesús. En tanto no seamos justificados por Cristo ante el Padre, solo merecemos el castigo justo en el infierno. Este vídeo expone la  condición del alma y la gracia del Señor para salvarnos y justificarnos en Cristo Jesús para poder ir al cielo.

La única manera de saber cómo ser salvo es conocer, aceptar y confiar en el mensaje del Dios de la Salvación. Este vídeo te explica la naturaleza humana del pecado que nos  impide tener acceso a la salvación, y la consecuencia de condena por nuestra culpabilidad, también te explica lo eficaz que es el sacrificio de Jesucristo para que solo por medio de la fe en él obtengamos una salvación tan maravillosa.

El evangelio son las buenas nuevas de nuestro Señor Jesucristo, quien nos ha dejado testimonio en su Palabra que por medio de su muerte, sepultura y resurrección podemos obtener la salvación de nuestra alma. Dicha condición es un don gratuito, que podemos recibir por la fe en la persona, obra y palabra de Cristo Jesús. 

Anhelamos que puedas obtener la salvación de tu alma, Dios desea darte perdón y vida eterna. Si deseas saber cómo recibir a Cristo no dudes en contactarnos por cualquier medio. 

Nuestra doctrina

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Biblia

La Biblia es el libro de la fe cristiana que revela la existencia del único Dios verdadero, su obra y voluntad para la humanidad. El Canon de 66 manuscritos originales fue inspirado verbal y plenariamente por el Espíritu Santo, escrito por hombres santos formando armoniosamente la revelación de Dios y su mensaje de salvación para la humanidad, por lo tanto son infalibles y dignos de confiabilidad. Dios uso a Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera para preservar su Palabra en castellano, siendo confiables su revisiones hasta la de 1960. La Biblia contiene principalmente relatos históricos veraces de personajes verídicos, mandamientos, sabiduría de Dios, promesas del Señor y profecía. Fue escrita en diversas formas literarias para enseñarnos verdades celestiales y eternas en nuestra percepción humana. Las Sagradas Escrituras son la única autoridad espiritual y doctrinal para determinar nuestra fe y práctica, implicando el aspecto personal, familiar, eclesial y civil; en todas las facetas del mundo presente y de la eternidad. La interpretación de la Biblia debe ser determinada por todo el contexto literario en armonía con su autor el Espíritu Santo, quien da iluminación a cualquiera que lea y busque la verdad de Dios en su palabra escrita.

 Ex 32:16; Mt 22:34-40; 24:35; Ro 16:25-27; 2 Ti 3:15-17; He 1:1-4;  2 P. 1:19-21

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Jehová

El Dios de Israel es el único Dios vivo y verdadero, cuyos principales atributos de perfección le definen como eterno, santo, justo, misericordioso, omnipotente, omnipresente y omnisciente. Su nombre es revelado en Las Escrituras como YHWH, traducido a nuestro idioma como Jehová. Dios es el creador, sustentador y soberano de todo cuanto existe en el área material y espiritual. Dios es Espíritu, por lo que no hay imagen material que pueda representarlo.  Se manifiesta en tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, con semejanza en divinidad y tri-unidad, ejecutan en armonía distintos oficios en su gran obra desde la creación hasta la redención por lo que merecen la misma adoración, fe y obediencia. 

Ex 3:13-15; 6:2-3;  Dt 6:4; Is 40:25-28;  Jer 23:23-24; Mt 28:19; Jn 4:24; 2 Co  13:14;  Ap 4:8-11

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Jesucristo

Jesucristo es nuestro Salvador en el cual concurren la naturaleza divina y la humana, ambas en plena perfección. Existe eternamente y en el cumplimiento del tiempo tomo forma de hombre naciendo de María por obra del Espíritu Santo, con los propósitos de revelar a los hombres al Dios invisible y vivir una vida impecable para ofrecerse como sacrificio perfecto satisfaciendo la justicia del Padre. Murió voluntariamente como sustituto por nosotros, derramó su sangre en la cruz para lavarnos y comprarnos, estuvo muerto tres días judíos, resucitó corporalmente para ofrecer la vida eterna  siendo victorioso sobre la muerte, el pecado y el Diablo. Subió al tercer cielo corporalmente para ser el único mediador entre Dios y los hombres, abriéndonos un camino de reconciliación para llegar al Padre. Esperamos su venida corporalmente visible para todo ojo en el día y la hora que solo conoce el Padre. Cumple y culminará diversos ministerios de Hijo de Dios, Salvador, Sumo Sacerdote, Intercesor, Mesías, Profeta, Rey soberano, Juez y Señor de toda la tierra. 

Lc 1:26-35; Jn 1:1-4; 14-18;  Hch 1:9-11;  Ro 9:5; 1 Co 15: 3-8; 1 Ts 4:13-18; 1 Ti 2:5-6; He 7:22-25 9:14-15 

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Espíritu Santo

El Espíritu Santo como ser divino posee los atributos de la deidad manifestados en su personalidad y ministerio. Siendo evidentes en la Creación, la inspiración de Las Escrituras, el nacimiento y ministerio de Jesucristo y en la obra de salvación. El Espíritu Santo fue enviado en representación del Señor Jesucristo después de su ascensión y será derramado sobre todo Israel en el nuevo pacto cuando el Señor reine en Sion. Su ministerio personal es diverso dando poder espiritual en la predicación de su palabra, convencimiento en las almas para creer y obrando el nuevo nacimiento en los que reciben el evangelio de Jesucristo.  Bautiza al pecador convertido incorporándolo como miembro del cuerpo de Cristo. Habita y obra en los salvos sellándolos, santificándolos, fortaleciéndolos, consolándolos, enseñándolos, edificándolos, llenándolos y repartiendo los dones vigentes a cada uno como él lo determine.

Gn 1:1-5; Sal 139:7-18; Jl 2:28-29;  Lc 1:35; Jn 3:5-8; 14:15-16; 16:7-15; Hch 5:3-4; 1 Co 12:1-14;  Ef 1:13-14; 2 P 1:20-21.  

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Ángeles

Dios creo originalmente en un estado de pureza a millares de seres espirituales incorpóreos para servirle, adorarle y cumplir su voluntad, entre los que se mencionan arcángeles, querubines, serafines y ángeles, su ministerio esta organizado por órdenes siendo el principal el arcángel. El ministerio principal de los ángeles se desarrolla entre el tercer cielo y el mundo que habitamos. Son parte del plan de redención al haber traído el mensaje del nacimiento de Jesucristo, haber ministrado a Jesucristo, ministrar a los herederos de la salvación, anunciar la segunda venida de Jesucristo y reunir a los escogidos de toda la tierra el día del juicio a las naciones. Uno de esos querubines llamado Lucero no guardo su estado de dignidad, habiéndose corrompido y arrastrado a una cantidad de ángeles. Dios le echó de su presencia y una vez caído se convirtió en el Diablo, Satanás o la Serpiente Antigua. Los ángeles caídos son demonios o espíritus inmundos, serán juzgados y Satanás será echado en el lago de fuego. El Maligno es el Dios de este mundo y junto a los demonios se oponen a la voluntad de Dios, tentando a la humanidad para pecar y rebelarse contra Dios. Atacan a los salvos lanzando dardos de fuego, mentiras, maquinaciones y acusaciones. Los cristianos somos llamados a resistir en la fe sometiéndonos a Dios y soportar su influencia usando la armadura de Dios.

Gn 3:22-24: Sal 103:20; Is 6:1-3; 14:12-15; Mt 24:30-31;

Lc 1:26-33; Jn 8:44; Hch 1:10-11; Ef 2:2-3; 6:10-18; Col 1:16; He 1:14; 12:22; 1 P. 5:8-9;  2 P 2:4;  Jud 6,9; Ap 12:9-12; 20:10.  

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El Hombre

El hombre fue creado por Dios en un día literal dándole originalmente espíritu, alma y cuerpo perfectos, formado físicamente de la tierra y con el soplo del hálito divino que le dio personalidad y semejanza a Dios. Cómo especie le instituyo la familia para procrearse y que la humanidad sirviera a Dios en su creación, por lo que biológica y moralmente el fundamento de la estabilidad humana es la sociedad formada por la familia entre hombre y mujer que amen a Dios. El hombre peco voluntariamente a través de la tentación de Satanás y la consecuencia más grave de haber desobedecido a Dios fue la muerte espiritual el mismo día de su pecado y la muerte física. Dicha condición es la que heredamos los seres humanos: somos pecadores por naturaleza y estamos muertos espiritualmente. Otra grave consecuencia es que la humanidad sin arrepentimiento se constituye enemiga de Dios, engendrando hijos de ira y desobediencia, teniendo por padre al Diablo y no a su Creador. El hombre esta condenado en vida y le aguarda el lago de fuego si no se vuelve a su Creador. Cuando un alma pecadora viene a Cristo Dios le engendra y adopta como hijo suyo, el Espíritu Santo obra el nuevo nacimiento resucitando el espíritu muerto creando un nuevo hombre según la justicia y santidad de Dios que manifiesta los atributos humanos de Cristo. En ese caminar de santificación los cristianos aguardan la plena redención donde sus cuerpos serán transformados a la semejanza del cuerpo de Cristo cuando sean resucitados o arrebatados.     

Gn 2:1-25; 3:1-24;  Jn 1:10-13; 3:1-21; 8:41-44; Ro 5:12; Ef 2:1-6; 4:17-24; Fil 3:20-21; Col 1:19-23; 1 Ts 4:13-18; 5:23.

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Salvación

La salvación es el estado de liberación de la esclavitud del pecado habiendo sido perdonado en Cristo, es vivir con una nueva naturaleza espiritual al ser adoptado como hijo de Dios, y gozar de la seguridad de estar en la presencia de Dios cuando se muera sin temor a ser condenado. La Salvación se obtiene por medio de la fe en Cristo Jesús, la gracia de Dios es suficiente para que podamos ser salvos, no podemos ser salvos por nuestras propias obras, pues siempre serán insuficientes. Para ser salvos es necesario ejercer fe en Cristo crucificado, resucitado y glorificado, el fruto de la verdadera fe se manifiesta cuando un alma recibe a Jesucristo como su Salvador personal, invocándole arrepentida de sus pecados para volverse a Cristo Jesús.

Cuando un alma recibe a Cristo como su Salvador, obtiene gratas bendiciones como la redención (ser liberado o rescatado), la  justificación (ser declarado justo o santo), la regeneración (recibir un espíritu renacido), la reconciliación (ser restaurado al favor de Dios), la adopción (recibir la posición legítima de hijo de Dios), la santificación (obtener un estado de pureza), y la seguridad de su salvación; la cual se fundamenta en la suficiencia de Cristo y no en nuestras justicias, en haber sido sellados por el Espíritu Santo y ser guardados por el poder de Dios mediante la fe. La salvación del cristiano nacido de nuevo se culminará en la transformación de su cuerpo corruptible a la semejanza del cuerpo glorioso de Cristo, cuando sea arrebatado o resucite el día de su reunión con Cristo.      

La elección es el acto por el cual Dios en su eternidad, omnisciencia y presciencia, predestina a todo aquel que cree el evangelio. Dios ordena el arrepentimiento a todos los hombres en todo lugar y edad de la historia, espera que todos vengan al conocimiento de la verdad y sean salvos. El escogido es todo aquel que cree y recibe a Cristo por obra de la gracia de Dios en respuesta al evangelio de Jesucristo, quien murió por todo el mundo sin acepción de personas.

 Jn 1:9-13; 3:16-18; 3:36; 6:60-71; 10:27-29; Hch 17:30-31; Ro 3:21-28; 6:20-23; 8:14-17; 10:8-17;

 1 Co 15:51-54; 2 Co 5:17-21; Ef 1:3-14; 2:1-10;  1 Ts  4:16-17; 1 Ti 2:3-6; Ti 2:11; 3:3-7; 1 P 1:2-5; 1:18-19; 2 P 3:9; 1 Jn 3:1-2.

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Iglesia

La iglesia de Jesucristo es la asamblea o congregación conformada por todos los redimidos por Cristo a través de la historia en todo el mundo. La iglesia está organizada visiblemente en localidades donde los cristianos son miembros del cuerpo de Cristo, y la cabeza es Jesucristo. Cada iglesia local es autónoma en gobierno y ministerios, sometida a Jesucristo a través de la autoridad de su Palabra.

Los miembros se añaden voluntariamente por haber recibido a Cristo para salvación y por haber sido bautizados bíblicamente. El gobierno de la iglesia es Cristo-céntrico, los acuerdos congregacionales deben fundamentarse por la oración y la guía bíblica del Espíritu Santo, para la unidad y el cumplimiento de los propósitos de la iglesia. La iglesia debe sustentarse por los diezmos y ofrendas voluntarias de los miembros y de iglesias o ministerios externos de la misma fe.

Los propósitos principales de la iglesia son adorar a Dios, edificar la fe personal de los salvos, defender la fe, ministrar los dones vigentes que ha dado el Espíritu Santo y hacer discípulos en todas las naciones. En sentido práctico la iglesia se congrega fielmente para la enseñanza y predicación bíblica, se edifica mutuamente, hace oraciones, practica las ordenanzas, coopera con las misiones extranjeras y predica el evangelio a los pecadores.

La Biblia enseña que la iglesia debe adorar a Dios en espíritu y en verdad, con salmos, himnos y cánticos espirituales; por lo que se debe desechar la música mundana, la música folclórica y la música cristiana contemporánea que infiltra falsa doctrina o conceptos ajenos al cristianismo bíblico. 

Las dos ordenanzas vigentes no son meritorias para obtener o conservar la salvación, son representaciones simbólicas de Jesucristo: El bautismo representa la muerte, sepultura y resurrección de Cristo, el bautizado representa la muerte de su viejo hombre y el testimonio de la nueva vida recibido por la regeneración del Espíritu Santo. El bautismo se administra en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo ante la congregación, el bautizado previamente ha invocado a Cristo como Salvador y Señor personal. La Cena del Señor conmemora el cuerpo y la sangre de Cristo ofrecidos en la cruz como sacrificio sustitutorio por nuestros pecados, por lo que los elementos son pan sin levadura y mosto sin fermentar. Los participantes de la Cena del Señor deben ser salvos, bautizados bíblicamente y deben examinarse personalmente para honrar el sacrificio de Cristo.  

Los oficiales de la iglesia son pastores varones (también denominados ancianos y obispos) y diáconos. Los pastores deben ser llamados al ministerio y establecidos por Jesucristo, ordenados por la imposición de manos bajo un consejo pastoral. Los diáconos son inmediatos auxiliares de éstos. Ambos deben ser idóneos en testimonio cristiano y madurez doctrinal. 

La iglesia tiene propósitos espirituales, por lo tanto, debe existir separación del estado sin implicar acuerdos de influencia política o civil. La iglesia debe orar por los jefes de estado con respeto y procurando bendición espiritual para sus vidas. También debe cumplir las leyes pacíficamente sin comprometer principios bíblicos.

La iglesia local es guardadora de los fundamentos bíblicos históricos, por lo que no debe fraternizar con el ecumenismo, ni con denominaciones evangélicas liberales o modernistas, ni con federaciones o concilios que promueven una doctrina falsa (que usan textos bíblicos fuera de contexto y contradicen la doctrina armoniosamente contextualizada), ni con asociaciones o entidades que promueven principios anti bíblicos.

Mt 7:21-23; 16:16-18; 22:18-21; 23:23; 26:17-29; 28:18-20; Hch 2:38-42; 4:19-20; 6:1-7; 20:17-28;

Ro 6:1-6; 12:4-8; 13:1-8; 16:17-18; 1 Co 9:7-14; 11:23-34; 2 Co 6:14-18;  Ef 4:11-16; 5:19-20;  Fil 4:14-19; Col 1:18;

1 Ts 5:12-13; 1 Ti 2:1-4; 2:11-14; 3:1-13; 15; 4:14-16; 6:3-5; Ti 1:5-9; 3:1-2; He 10:23-25; 13:7,17; 1 P 5:1-4; 1 Jn 4:1-4; 2 Jn 7-11; Jud 3;  

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Vida en Cristo

El cristiano bautista es quien ha sido comprado por la sangre de Cristo para glorificar a Dios con su cuerpo y con su espíritu. Es un ciudadano celestial que peregrina por este mundo echando mano de los recursos espirituales que le da su Salvador, uno que posee dos naturalezas: la carnal y la espiritual, que puede vivir por fe en el Espíritu y crucificar su viejo hombre, sin complacerse en las obras de la carne.

Conoce su libertad de conciencia para practicar o abstenerse de lo que considere sus mejores decisiones, sabiéndose responsable de dar cuentas a Dios en el tribunal de Cristo. Conduce su vida por principios bíblicos guiado por el Espíritu Santo. Vive con discernimiento espiritual para no amar más las cosas de este mundo que las celestiales, apartándose voluntariamente de prácticas de pecado que son según la carne.  El cristiano bautista guarda los principios de fidelidad a Cristo y su Palabra y solo él es responsable de discernir entre las enseñanzas evangélicas de diversas denominaciones y abstenerse de escuchar una doctrina o práctica en contra de Cristo y su Palabra. No incluye tallas o imágenes en su adoración a Dios en su devoción privada y pública.

El cristiano bautista anhela la salvación de sus semejantes, siendo buen testimonio, orando por ellos y testificando bíblicamente el evangelio. Coopera como miembro de una iglesia local para que el mundo entero puedan conocer a Cristo como salvador personal. Conoce, desarrolla y administra en la iglesia el don que la gracia de Dios le ha dado. Pelea la buena batalla de la fe ejercitado en la piedad, resiste al diablo, el que le seduce como ángel de luz siendo un buen soldado de Jesucristo, habilidoso en usar la armadura de Dios. Ama a su Salvador con el amor derramado en su corazón por el Espíritu Santo y se prepara en servicio y santidad para su encuentro con Cristo, anhelando esa esperanza bienaventurada.

Ex 20: 1-5; Dt 4:15-16; Is 42:8; Ro  1:16; 10:1; 14:5-12; 16:17-18; 1 Co 6:12-20; 2 Co 5:6-10; 6:14-18; Ga 2:20; 5:16-25;

Ef 4:13-16; 22-32; 5:1-20; 6:10-17; Fil 3:18-20; 1 Ti 6:12; 2 Ti 2:3-4; 1 P 2:11-15; 4:10-11; 5:8-11; 1 Jn 2:15-17; 3:1-3; 4:1-6.

Cómo contactarnos

Puedes escoger el medio que mejor te parezca, ¡estamos para servirte!

Dirección:

Calle Velázquez, 3

11520 Rota (Cádiz)

Andalucía, España

 

Teléfono fijo: +34 956812208

Teléfono móvil +34 634669932

 

Horario de cultos:

Domingo 11:00 Estudio bíblico y predicación

Miércoles 19:00 Estudio bíblico y oración

Martes a viernes 11:00 a 14:00 Despacho pastoral

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